Qué es HIFU y cómo funciona
HIFU son las siglas de ultrasonido focalizado de alta intensidad. El equipo concentra energía en puntos situados a una profundidad elegida para generar un estímulo térmico controlado sin realizar incisiones. La respuesta del tejido puede favorecer contracción y remodelación progresiva.
Los parámetros, la profundidad y el número de disparos dependen del área y del espesor del tejido. No publicamos un protocolo universal porque la tecnología debe adaptarse, no aplicarse por plantilla.
¿Para quién puede tener sentido?
Puede valorarse cuando preocupa una pérdida leve o moderada de firmeza o definición en determinadas zonas faciales o corporales. No sustituye una cirugía cuando existe una laxitud importante y tampoco corrige cualquier cambio de volumen. La exploración ayuda a situar expectativas.
Cómo es la sesión
Marcamos la zona y seleccionamos el plan de trabajo. El cabezal se desplaza de forma ordenada mientras entrega energía en puntos concretos. La sensación puede variar entre personas y zonas; si algo resulta incómodo, se ajusta el abordaje dentro de los parámetros apropiados.
Qué esperar
Puede apreciarse una sensación inicial de tensión, pero la respuesta buscada es progresiva y depende de cada tejido. Tras la sesión pueden aparecer enrojecimiento, sensibilidad o molestias transitorias. Te indicaremos la evolución esperable y cuándo contactar.
Valoración y seguridad
Antes de tratar revisamos salud, medicación, embarazo o lactancia, implantes o dispositivos en la zona, intervenciones previas y estado de la piel. Existen áreas y situaciones en las que HIFU no debe realizarse. La cita sirve para confirmar la indicación, no para asumirla.
Si dudas entre tecnologías, compara HIFU con la radiofrecuencia Onix, conoce FHOS Bioluminiscent o lee nuestra guía HIFU frente a radiofrecuencia.
