Qué es la radiofrecuencia Onix
Los sistemas Onix trabajan con radiofrecuencia a 448 kHz. La energía se transfiere al tejido de forma controlada mediante el aplicador y los parámetros seleccionados. El protocolo puede combinar un efecto térmico graduado con otras formas de trabajo previstas por la tecnología, siempre según la zona y la indicación.
No asumimos que el mismo modo sirva para todo. Rostro, abdomen o piernas presentan tejidos y objetivos distintos, y requieren una planificación propia.
¿Para quién puede tener sentido?
Puede valorarse cuando buscas mejorar firmeza, textura o aspecto general del tejido en áreas faciales o corporales, o dentro de un plan enfocado al confort y al cuidado corporal. La exploración permite diferenciar si la prioridad es calidad de piel, flacidez, volumen, edema u otra cuestión.
Cómo es la sesión
Se prepara la zona y se trabaja con un aplicador que se desplaza siguiendo el protocolo. La profesional ajusta parámetros y vigila la respuesta del tejido. La sensación suele relacionarse con calor controlado, pero cada persona y cada modo de uso pueden percibirse de forma distinta.
Qué esperar
La piel puede quedar ligeramente enrojecida o con sensación de calor transitoria. Los cambios, cuando se producen, dependen del punto de partida y de la respuesta individual. No se puede prometer un grado exacto de firmeza ni presentar la radiofrecuencia como sustituto de hábitos, pérdida de peso o cirugía.
Valoración y seguridad
Antes de tratar debes informar de embarazo o lactancia, enfermedades, alteraciones de sensibilidad, implantes o dispositivos electrónicos, problemas circulatorios, medicación y procedimientos recientes. La zona se revisa para descartar situaciones en las que convenga posponer o elegir otra opción.
Compara esta tecnología con HIFU, descubre FHOS Bioluminiscent o lee nuestra guía sobre diferencias entre HIFU y radiofrecuencia.
